Había pensado en hacer esta entrada en inglés, porque parece que nuestras aportaciones en esta lengua son más populares para la comunidad internacional, según el apartado de estadísticas de este blog. Pero he pensado también que con este pan en concreto no tenía mucho sentido. Primero, porque hice este pan como un regalo para un amigo que es de Carabanchel -aunque esto no tiene mucho que ver, su inglés es muy bueno- y usar otra cosa que no fuese español no tendría mucho sentido entre nosotros. Y segundo, porque no tengo la menor idea de cómo trasladar el juego de palabras del título a la lengua su muy británica majestad Isabel II. Vamos, que no estaba de dios.
No he recibido feedback del resultado, pero estoy segura de que es un pan de miga bastante densa y para tomar con moderación o con nada más, porque parte de la harina es integral y lleva muchos tropezones, de manera que no subió mucho durante el horneado. Por lo tanto, es indudable que el pan es de castañas, pero también pudiera ser que sea demasiado pesado o incomible. ¿Por qué lo cuento aquí entonces? Porque sigo entusiasmada con los resultados estéticos que da la bandeja con agua para crear vapor y porque hoy tengo la vena optimista (que ya tiene su cosa...). Mirad la foto y decid si no es bonito.
Ingredientes
175 gr. de harina blanca de trigo
225 gr. de harina integral de trigo
235 gr. de agua
150 gr. de masa madre de trigo blanco
2 gr. de levadura seca de panadero
100 gr. de castañas, nueces y pasas (en total, pero sobre todo había castañas)
12 gr. de sal
Incluso si ha salido bien, no estará a la altura de su destinatario. Gracias, M.