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lunes, 3 de octubre de 2011

Pan de otoño

En realidad, es un pain de campagne de toda la vida, pero con este título la entrada parece más prometedora. Está inspirado en la receta de Bertinet y lo elegí para empezar la temporada porque tiene un color que va muy bien con la estación, ¿por qué no se va a poder amasar en casa y ser chic al mismo tiempo?... Aquí van los ingredientes:

- 475 gr. harina de trigo
- 120 gr. harina de centeno integral
- 360 gr. agua
- 220 gr. masa madre de trigo
- 1 gr. de levadura seca de panadero
- 17 gr. de sal

Combiné los dos tipos de levadura porque me quedé sin suficiente masa madre preparada para usar (un despiste propio de los inicios de la temporada, que no cunda el pánico) y me pareció que quizás no tendría capacidad para levantar toda la masa. Las fermentaciones fueron largas, tres horas y media para la primera y tres horas más para la segunda.

Advertencia: lo de la segunda foto no sale así directamente del horno, hay que trabajarlo un poquito más.

sábado, 29 de enero de 2011

Versiones: pan de chalota y aceitunas negras

Uno puede meterse en la cocina sabiendo claramente qué es lo que quiere hacer o para improvisar. Cuando te pones a hacer pan, puedes poner en práctica una receta específica o hacer lo que puedas con los ingredientes que tienes a mano. O puedes hacer una versión.

Inspirada por el eliopsomi que Juan hizo en diciembre, preparé hace unos días algo parecido pero no exactamente igual. Quería preparar un pan de aires mediterráneos para acompañar unas patatas con costillas que iba a compartir con unos amigos que venían con niños a casa. El aroma del ajo del eliopsomi, que para mi gusto es lo que hace tan especial ese pan, me pareció un poco arriesgado, por lo de los niños (tres niñas muy majas, en concreto), así que decidi sustituirlo por chalotas. Tampoco tenía menta, así que puse tomillo del huerto. Y sustituí parte de la harina de trigo por centeno integral.

La verdad es que la chalota (puse dos) nos pasó básicamente desapercibida, pero el pan quedó muy jugoso y rico. Los invitados, tan amables, lo ponderaron mucho y debían ser sinceros porque la hogaza no pasó de la comida.Qué majos.